dijous, 23 de juliol de 2015

En la orilla

L'obres a l'atzar, per qualsevol pàgina, i no pares de trobar  amargor, desencant, hipérboles de la decadència, l'ocàs, la putrefacció, el desesper. No et deixa agafar aire. 
Se aleja a toda prisa, pero no puede reprimir la tentación de volverse un par de veces a mirar hacia el pedazo de carne corrompida, tendones y huesos con los que el perro negro juguetea otra vez entretenido. (23)
Como el pescado, como los cuerpos, las ilusiones mueren y apestan después de muertas y emponzoñan el territorio. (53)
Te lo habrán clavado por todos los agujeros, cerda. (132)
He sido un pequeño industrial sin ambiciones, no he pretendido más desde que tuve claro que renunciaba a mis aspiraciones.  (169)
Yo corrí con él, a su lado, lo seguí como un perrito, pero mis aventuras fueron puro derroche, despilfarro, creía que quemaba el tiempo pero me iba quemando yo mismo. (195)
Y me ha dicho que ahora vive solo, pero que tuvo una mujer mayor que él, que lo dejó, y un hijo, o casi un hijo, o más que un hijo, ha dicho, de los que no ha vuelto a saber nada. (229)
Tu vida laboral completa no vale lo que le cuesta a Freixenet el anuncio de fin de año. Suicidio y crimen, la venganza del pobre. (252)
Me extraña que los turistas vengan aquí y paguen por pasarse un mes junto a esos contenedores malolientes. Seguramente están acostumbrados porque sus ciudades huelen por el estilo, o aún peor, al fin y al cabo lo que se pudre es lo mismo en todas partes, las mismas marcas de las mismas cadenas de distribución. (277)
El ardor sólo sirve para achicharrar las cosas. Los propios amantes, si  están de verdad enamorados, tienen prisa por acabar con ese tormento y hacen lo posible por librarse de él. (321)
Yo he sabido convivir con la amargura e impedirle que me arrebatara la salud. (351)
No es exactamente piedad lo que siento por ella: infinita piedad, sí, pero envuelta en el gratín del rencor, qué me hiciste, qué has hecho de mí. (375)
Ocupan la habitación entera, desalojan con sus cuerpos el aire, y tengo que encender la luz e incorporarme para vencer la asfixia, y para que todos ellos vuelvan a los muros de los que se han escapado. (385)
Es malísimo eso de conocer tan bien a alguien y que te asalten los celos: sabes lo que estará diciéndole a la mujer a la que se folla, los gestos que hace. las palabritas que dice y que son las que te dijo a ti al principio. (391)
¿Siguieron hasta el final componiendo ese octópodo cuya impudicia no soporto? (409)
Pero tú has dicho que me quieres, Leonor. Se rió: follando se dice cualquier cosa. (411)
Lo siento en el taburete, le quito con dificultad los pantalones del pijama, lo levanto, abro el pañal. El hedor invade el baño. (417)
Me lo he hecho yo solo, he aprendido rápido, el bobito de la familia, ya ves: veinte conguitos en un andamio y el volante de un todoterreno entre las manos y una sábana de seda de color rosa bajo  el culo recién lavado por la manita suave de la ucraniana. (431)
Chirbes fa el retrat d'un dels escenaris de la crisi immobiliària: l'aiguamoll, la fi del boom, de la gastronomia, d'un taller de fusteria en un poble valencià. Potser en algun moment els personatges parlen massa bé. I de vegades la visió profundament pessimista de l'ésser humà resulta massa hiperbòlica.

1 comentari:

Jordi Beltran ha dit...

http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/chirbesfin.pdf
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3405